Las horquillas de la carretilla elevadora, también conocidas como púas o cuchillas, son un componente fundamental para levantar y transportar cargas. Suelen consistir en dos brazos de acero paralelos que se extienden desde la parte delantera de la carretilla y están diseñados para deslizarse bajo palés, cajas u otros materiales para su transporte. Son ajustables para adaptarse a diferentes tamaños de carga y existen en diversas formas y capacidades según la aplicación prevista.
1. Longitud: Las horquillas vienen en diferentes longitudes, generalmente entre 91 y 244 cm (36 y 96 pulgadas), según las necesidades del trabajo. Las horquillas más largas son adecuadas para levantar cargas más grandes o largas, mientras que las más cortas son mejores para espacios reducidos. 2. Capacidad: Cada horquilla tiene una capacidad de carga nominal, que es el peso máximo que puede levantar de forma segura. La capacidad se suele medir en libras o kilogramos. 3. Tipo de montaje: Las horquillas pueden ser de tipo gancho, que se fijan al carro mediante ganchos, o de tipo pasador, que se aseguran mediante pasadores. Las horquillas de tipo gancho son más comunes en las operaciones estándar con montacargas. 4. Ancho y grosor: El ancho y el grosor de las horquillas también varían, lo que influye en su capacidad de carga. Las cargas más pesadas requieren horquillas más gruesas y anchas para mayor estabilidad. 5. Conicidad y punta: La parte frontal de la horquilla suele tener un diseño cónico que facilita su deslizamiento bajo palés u otros materiales. Las puntas pueden ser biseladas o redondeadas para facilitar la inserción.